Dios es humilde, derramándose a sí mismo en nombre de la humanidad, revelándose a sí mismo para quien se lo pida.
Sabiduría Semanal
Dios es un gran artista y nosotros somos su obra maestra.
Dios es el más grande de los amigos. Él nos ha dicho que él nunca nos abandonará.
Dios ama la diversidad y la multiplicidad.
Dios es un escudo, protegiendo a todos los que ponen su confianza en él.
Dios es fuego consumidor, ferozmente leal a nosotros, quemando toda impureza que obstruye el amor.
Dios no es un acusador. El ve nuestro corazón, siente compasión, y trata de salvarnos.
A veces los momentos más simples nos dicen más sobre la bondad de Dios.
Dios se deleita en nosotros—aun en nuestras debilidades, incredulidades, en la oscuridad y el mal comportamiento deliberado.
Dios no tiene inconvenientes acerca de pasar tiempo con nosotros. Él está emocionado de estar con nosotros.
“Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna.”
“Pero el ángel les dijo: ‘No tengan miedo. Miren que les traigo buenas noticias que serán motivo de mucha alegría para todo el pueblo.’”